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Crónica del Diablo Cojuelo y complemento a la crónica por Antonio Luis Rivas
Cuaderno de Bitácora del Diablo Cojuelo
BREVE CRONICA DEL V ENCUENTRO DE VETERANOS DEL SAHARA
A raíz de mi primer contacto personal con los Veteranos del Sahara, en el encuentro
de Cáceres, exprese mi primera impresión sobre el mismo con estas palabras:
“Si yo supiera escribir”, parece que fue ayer y de esto han pasado ya varios años
y varios encuentros, nacionales, regionales o locales, da igual, allá donde se
juntan varios Veteranos Saharianos, allá se celebra y se celebrará un encuentro.
Encuentro entre camaradas, encuentro entre compañeros y desde ese momento, encuentro entre amigos.
Una vez más nos hemos reunido gracias a la convocatoria del V Encuentro Nacional
y ha sido la ciudad de Ceuta, la que nos ha acogido de nuevo (ya teníamos experiencia
por nuestra visita en el año 2007) y una vez mas nos ha sorprendido por su recibimiento,
esa banda de música a la salida del puerto, esa escolta policial abriendo camino por
las calles de Ceuta, esos vivas y aplausos que pudimos escuchar a lo largo de nuestro
recorrido, demuestran una vez más la categoría de su gente, de aquellos que teniendo
que detener sus vehículos a nuestro paso en vez de irritarse, nos saludaban alegremente.
Una excelente comida a base de platos típicos de la zona, servida en un recién
inaugurado restaurante, sito en el Parque del Mediterráneo, sirvió para reponer
fuerzas ya que el paseo desde el puerto nos abrió el apetito y sobre todo las
ganas de tomar una “cervecita”.
Todo aquel que quiso, tuvo a su disposición el barco llamado “El Desnarigado”
para hacer un viaje turístico a través de los fosos de las murallas y su
posterior salida a mar abierto, desde donde pudieron divisar una interesante
vista de Ceuta. Ya por la tarde, concentración en el Hotel y rápido traslado
hasta las escalinatas de la Catedral, donde tuvo lugar la foto oficial del
Encuentro, algo ya tradicional.
Posteriormente vino el recibimiento oficial por parte de las autoridades
representadas al mas alto nivel por su Presidente-Alcalde, Don Juan Jesus
Vivas Lara, quien tras escuchar nuestras palabras de gratitud hacia el
pueblo de Ceuta, representado en su persona, nos dedicó unas cariñosas
palabras de bienvenida, al tiempo que nos deseaba una feliz estancia
en la Ciudad.
Seguidamente asistimos a uno de los platos fuertes que nos tenían
preparados, esto es el tradicional arriado de la bandera, que normalmente
se celebra en Jueves y que en nuestro honor se traslado a la tarde-noche
del Viernes y que como deferencia hacia nosotros, iba a llevar a cabo el
Grupo de Regulares 54 de Ceuta, por lucir una indumentaria de lo más parecido
a los uniformes que vestíamos allá en el Sahara.
Todo el acto resulto de lo mas colorista y emocionante, ese paso cadencioso
de los regulares, esa música tan característica con sus chirimías, esas
capas pluviales flotando al viento, le daban un ambiente especial que
culminó con el solemne arriado de la enseña patria y el posterior acto
de depositar una corona de laurel en el monolito que recuerda a los
caídos, ofenda esta que efectuaron nuestros compañeros Ángel Almanza
y Emilio Rey, veteranos entres los Veteranos, mientras el resto de los
compañeros, situados en una posición de privilegio, contemplábamos toda
la ceremonia, entre serios y emocionados. No era un acto que se hiciera
en nuestro honor, pero si se hizo para nuestro honor.
Posteriormente al acto, los organizadores y una pequeña representación de
los Veteranos fuimos recibidos en el salón principal de la Comandancia
General, donde hicimos entrega al General Vidal de Loño de una placa como
recuerdo del acto, a lo que el mismo respondió con la imposición a
nuestros Veteranos Almanza y Rey de sendos emblemas conmemorativos y de
la entrega de una placa al colectivo de Veteranos del Sahara en recuerdo del
arriado de bandera que había tenido lugar.
Una vez superado el primer acto en el que las emociones afloraron,
tocaba reponer fuerzas y para ello fuimos obsequiados en los salones
del Hotel Tryp, con una recepción.
Terminamos de rematar la jornada con una visita al Parque del Mediterráneo,
cuyas vista nocturna es cita ineludible para todo aquel que se acerca a esta Ciudad.
La jornada del Sábado iba a ser prodiga en sorpresas y emociones,
primeramente se nos ofreció un paseo turístico por la Ciudad, trasladándonos
a los principales miradores que la misma posee, desde donde pudimos
contemplar unas bellas vistas de la misma y como el día estaba despejado,
incluso divisamos el Peñón de Gibraltar y las costas de la Península.
Parecía que no llegaba el momento, pero al fin accedimos al acuartelamiento
de la Legión en donde tendrían lugar los actos del Sábado Legionario,
donde fuimos recibidos por personal del II Tercio y invitados a ocupar
las tribunas que nos habían sido asignadas desde las cuales íbamos a
poder contemplar la parada militar.
Otra vez la emoción volvió a embargar a los asistentes, era mucha la
carga emocional que allí se dejaba sentir, quien mas quien menos
reflejaba en su actitud y en su semblante, los sentimientos que
recordaban tiempos pasados, tiempos de milicia, de formaciones y como
no tiempo de respeto hacia los símbolos mas sagrados, la Bandera, el
paso del Cristo sobre los brazos alzados al cielo de la escuadra de
gastadores, el toque de oración y el seguimiento de los sones del himno
El Novio de la Muerte a los que siguió el desfile de las tropas que
habían participado en la parada.
Cabe reseñar el momento álgido de la mañana para nosotros los Veteranos
del Sahara y este no fue otro que la participación en el homenaje a los
caídos de dos de nuestros mas ilustres veteranos, el compañero Juan
Piñeiro y el emocionadísimo Abraham García, -este portando su
tradicional gorro legionario- en el que ambos acompañados del
Coronel Jefe del II Tercio, fueron portadores de una corona de
laurel con la que los Veteranos del Sahara, ofrecíamos nuestro
respeto a los caídos, caídos de la Legión y de todos los demás
cuerpos militares, al tiempo que honrábamos a todos nuestros
compañeros saharianos fallecidos.
Ni la amenaza de lluvia, pudo deslucir tan majestuoso acto, una
vez mas los que hemos tenido la suerte de presenciar muchos sábados
legionarios, volvimos a revivir momento inolvidables de nuestra juventud
y aquellos que disfrutaban de la experiencia por vez primera, seguro que
mantendrán en su retina por mucho tiempo lo que allí contemplaron.
A la conclusión del mismo y antes del pequeño homenaje rendido a nuestro
compañero Abraham quien recibió una metopa conmemorativa, hicimos entrega
de una placa en señal de nuestro agradecimiento al II Tercio de la Legión
en la persona de su coronel D. Alfonso Alvarez Gaume.
Finalizado el acto castrense nos dirigimos al acuartelamiento del
Grupo de Regulares 54, en donde iba a tener lugar la comida "cuartelera".
Una vez allí fuimos recibidos por personal del citado Grupo y tras un breve
paso por la cantina -habían sido muchas emociones y las gargantas estaban
secas-, nos dirigimos al comedor del acuartelamiento, un moderno y acogedor
espacio, en donde estaban dispuestas las mesas para el refrigerio.
Como uno más de los soldados de la plaza, ese día íbamos a compartir menú
y lo íbamos a hacer junto a los oficiales al mando del Grupo de Regulares
acompañados de sus esposas. Para ello todos, veteranos, esposas, oficiales,
guardamos nuestro turno y previo paso por las dependencias de cocina,
fuimos provistos de las correspondientes bandejas y dimos cuenta de las
viandas, las cuales y gracias a la generosidad del Coronel Jefe de
Regulares, fueron acompañadas de un excelente vino de Rioja, concretamente
el mismo que degustan nuestras fuerzas militares desplazas en
misiones internacionales.
A los postres se hizo entrega al Coronel Jefe de Regulares 54 de una placa
conmemorativa, como señal de agradecimiento por parte de los Veteranos por
las deferencias que habíamos recibido, por su parte y la de todas las
fuerzas a su mando.
Al acabar la comida y dentro de una típica jaima saharaui que había
sido levantada en nuestro honor en uno de los patios del acuartelamiento,
nos fue servido el tradicional té moruno acompañado de unas deliciosas
pastas, para posteriormente iniciar una visita guiada por las dependencias
del centro militar en donde se encuentra ubicado un coqueto museo en el que
se conservan, uniformes, medallas, recuerdos y biografías, recuerdos que han
ido aportando los componentes del citado cuerpo de Regulares.
No sin pena por nuestra parte llego el momento de despedirnos de tan
magníficos anfitriones, pero el apretado programa nos marcaba la hora
de decir adiós, no sin antes agradecer todas las atenciones recibidas.
Siguiendo con el citado programa, al caer la tarde nos trasladamos hasta el
Salón de Actos Municipal, en donde iba a tener lugar un maravilloso espectáculo.
Ya teníamos constancia de que iba a ser un ballet representativo de la Ciudad de
Ceuta y que el mismo había sido todo un éxito en la pasada Expo de Zaragoza, en
el que se integraban las cuatro culturas que en franca armonía coexisten
en la Ciudad, pero todas nuestras expectativas se vieron superadas por
la magnifica representación de la que fuimos testigos.
Si bonito fue el arranque con el baile Árabe, al que siguió el Hindú,
no menos bello fue el Judío y el Español, e intercalado entre ellos,
la actuación de una bellísima bailarina que nos obsequio con un sensual
baile al compas de unos rítmicos tambores y como colofón todo el grupo
de baile formando con sus tules y pañuelos el escudo de Ceuta, francamente
memorable, allí las palmas echaban humo prolongándose los aplausos durante
varios minutos.
A continuación nos fue ofrecido un amplio reportaje sobre el Sahara, dividido
en dos partes, pues si bien en la primera se trataba de un documental de
Televisión Española sobre parte de las fuerzas allí destacadas, legión,
policía territorial y tropas nómadas, la segunda parte giraba en torno
a imágenes inéditas del Sahara.
Y llegamos al gran momento que se celebra en todos los encuentros, esto
es la Cena de Hermandad y nunca mas acertado el nombre ya que en la misma,
además de la cena propiamente dicha, se produce una hermanamiento, una
mezcolanza y una convivencia cercana pues en la misma, además de mesa y
mantel, se comparten anécdotas, vivencias, y confidencias y durante ella
se fragua una camaradería que sin duda es el porqué de estos encuentros.
Viejos compañeros de armas junto a otros a los que solamente une el hecho
de haber servido en aquellas lejanas tierras, se juntan y se inician nuevas
amistades, nuevos contactos, que encuentro tras encuentro, van ampliando
las filas de este grupo de Veteranos del Sahara.
Tras los brindis, en los que una vez más se recordó a aquellos que por
circunstancias personales esta vez no habían podido acudir, así como a
los desgraciadamente ya no están entre nosotros, brindis que por supuesto
una vez más, hicimos con el Cava con el que generosamente nos obsequia el
compañero Martínez Esquius, le siguieron la degustación de las galletas
a las que nos tiene acostumbrados Julio Muñoz y la entrega de esos
magníficos puros -aquí la que se lleva la palma es la Palmera- obsequio
de la esposa de Diego (Belén). Y llegó la hora de disfrutar de la noche
al son de una simpática orquesta, que visto el personal al que se dirigían,
tuvieron la delicadeza de deleitarnos con temas de nuestra época.
Aquí es donde de verdad se puede comprobar la pasta de la que están hechas
las compañeras de los Veteranos. Como si estuvieran dotadas de pilas
alcalinas, no dejaron de bailar en todo el tiempo y solamente unos pocos
osados, fueron capaces de aguantar su ritmo, del principio al final de la
velada, incansables, uno a uno fueron rindiendo a todo aquel que pretendía
seguir su marcha.
Pero todo tiene que acabar y este día tan intenso en emociones, en actos,
en actividades, llegaba a su fin, por lo que poco a poco, cada uno se fue
retirando a disfrutar del merecido descanso.
La mañana del domingo amaneció esplendida y todavía nos quedaba
por cumplir el último acto del Programa, nuestra visita a la Virgen de África
a quien íbamos a nombrar Patrona de los Veteranos del Sahara.
Para ello nos dirigimos hasta la Iglesias que lleva su nombre en donde
fuimos recibidos por el Sr. Vicario, quien tuvo la deferencia de referirse
a nuestro colectivo durante la ceremonia de la misa, durante la cual las
esposas de dos de nuestro veteranos, hicieron acto de la entrega de un centro
floral con los colores de la bandera de España y el símbolo de los Veteranos
del Sahara y el compañero Román Martínez -cuyo padre fue el autor del himno
de la coronación de la citada Virgen de África-, fue el encargado de resumir
en palabras las emociones que tal representaba para la inmensa mayoría de
los allí presentes, tanto los creyentes con su devoción, como los no
creyentes con su respeto.
Concluida la misma, recibimos del presidente de la Hermandad de la Virgen
de África, un cuadro con la imagen de la Virgen a cuyo pie figuraba la
inscripción con el nombramiento de la misma como Patrona de los Veteranos
del Sahara, haciendo entrega por nuestra parte de un pergamino enmarcado
con nuestro agradecimiento hacia la citada Hermandad.
Y llego el momento de la despedida, bien dice la copla "algo se muere
en el alma cuando un amigo se va" y eran muchos los amigos que se iban,
que nos íbamos. La primera parte tuvo lugar en el puerto de Ceuta, allí
se quedaban nuestros amigos ceutís y al frente de todos ellos el principal
responsable de toda esta maravillosa vivencia, el amigo Antonio Rivas, al
que costaba separarse de los que en estos días le habíamos acompañado en su Ciudad.
La segunda parte, tras una apacible travesía a bordo del Ferry, llegó en la estación
marítima de Algeciras, aquí los abrazos, los besos, los apretones de manos, los
adioses, los hasta pronto, se veían, se escuchaban, se sentían por todos los
rincones, había sido corto -por lo menos a casi todos nos lo parecía- pero
intenso, los días se nos habían pasado en un suspiro, pero todo tiene su
principio y su final, de manera que tocaba poner el punto y FINAL.
El V Encuentro ha muerto, Viva el VI Encuentro en la Ciudad de……………………
Un fuerte abrazo para todos.
El Diablo Cojuelo/fjdelacuesta
Madrid Junio-2009
Agradecimientos:
A Don Juan Jesus Vivas Lara Presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta
Extensivo a la ciudad de Ceuta
A Don Enrique Vidal de Loño, Comandante General de Ceuta
Extensivo a los estamentos militares de la ciudad de Ceuta
A Don Alfonso Alvarez Gaumé, Coronel Jefe del II Tercio de la Legión
Extensivo a todas las fuerzas a su mando.
A Don José Acevedo Espejo. Coronel Jefe del Grupo de Regulares 54
Extensivo a todas las fuerzas a su mando.
A Don Francisco Correro Tocón, Vicario de la Ciudad de Ceuta
A la Hermandad de la Virgen de África
Al conjunto del personal de los Hoteles Tryp y Parador Nacional "La Muralla"
Al personal de la Agencia Alminatour, (ese Pepote no tiene precio).
Al personal de la empresa Flandria, responsables de los traslados en autocar.
Al personal de Turismo, por sus didácticas explicaciones.
Al personal de Euroferrys y Acciona, responsables de cruzar el Estrecho
A mis compañeros en la Organización, Serafín Quintana, Antonio Villegas,
Pilar Cabrera, Manuel Cordero, Francisco Albiñana y Antonio Rivas.
A mi esposa que ha sabido aguantarme durante todo el proceso organizativo y más.
Y a todos los compañeros y compañeras que nos han acompañado, sin cuya
colaboración, paciencia y ayuda, nada de todo esto hubiera sido posible.
MAS CRONICA DEL V ENCUENTRO NACIONAL por Luis Antonio Rivas
Reseñar que en la recepción oficial en el Palacio de la Asamblea de la Ciudad de
Ceuta y antes de la intervención del Presidente, se le hizo entrega a la Ciudad
de Ceuta, en nombre del colectivo de los Veteranos del Sahara, a través de él,
de una placa de agradecimiento por el apoyo prestado para la realización del
V Encuentro Nacional.
Recordar que la copa del Hotel Tryp, fue gentileza del Área de Turismo de
la Consejería de Economía y Empleo.
Durante los actos del Sábado Legionario y a la finalización del mismo, el
Presidente de la Hermandad de Antiguos Legionarios de Ceuta, Teniente Coronel
D. Francisco J. Pérez Hita, le hizo entrega de una metopa a nuestro compañero
legionario Abraham García Corrales, con el siguiente texto: A Abraham García
Corrales, por mantener vivo su espíritu legionario tras su paso por la XIII
Bandera de La Legión en el Sahara durante los años 1956-1958.
A la Comandancia General de Ceuta se le entrego una placa que recibió el
Comandante General D. Enrique Vidal de Loño, en nombre de nuestro colectivo,
por las atenciones, interés, trato, apoyo y predisposición del personal de la
COMGE para el desarrollo de los actos castrenses del V Encuentro Nacional.
Aclarar que la placa que se le entrego al Coronel del Tercio D. Alfonso
Álvarez Gaume, se le dio a él a titulo personal, por la implicación y
apoyo para nuestra asistencia al Sábado Legionario del día 6 de junio,
ya que las altas instancias militares de Ceuta querían trasladarnos al
20 de septiembre. En los mismos términos se le hizo entrega al Coronel
Jefe del Grupo de Regulares Ceuta-54, D. José Acevedo Espejo, destacando
que él personalmente convenció al Comandante General de Ceuta para que
efectuara el Arriado de Bandera su Unidad. Lo demás lo habían autorizado
desde Capitanía de SEVILLA.
A la finalización del Baile de la Cuatro Culturas, se le entrego a la
creadora y directora del mismo, María José Lesmes, un ramo de flores y
un pergamino en señal de agradecimiento. También se le entrego un pergamino
y un polo sahariano a D. Salvador Jaramillo Rodríguez, de RTVCE, por la
proyección del documental sobre el Sahara.
Por último decir que durante el baile de la Cena de Hermandad, se fueron
sorteando una serie de regalos gentileza de varios comercios ceutíes.
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