Pinceladas saharianas 
Manuel López Sanz

1 2 3 4 5  


Aquel día no hubo instrucción, ni nada. El calor apretaba como nunca. Se decía que estábamos sobre los 50ºC y que en el interior, en Smara, se acercaban a los 60ºC
Era creíble. Sentados, a la sombra, no teníamos fuerzas, casi, ni para respirar. El cielo estaba turbio, pero no parecía haber siroco.
Al principio eran cuatro o cinco, lo que ya resultaba extraño, pero en poco tiempo todo el cielo se cubrió de mariposas, dejándonos atónitos. ¡Mariposas!

 

Juro que nadie había fumado grifa aquel día.



Manuel López Sanz